Este artículo es una republicación del original publicado en el Medium de Money On Chain.

En mi artículo anterior, «La volatilidad de Argentina inspira una stablecoin respaldada por Bitcoin», expliqué cómo la volatilidad puede ser extremadamente perjudicial para una moneda. Llegamos a la conclusión de que la estabilidad es necesaria para que el dinero pueda cumplir sus funciones.

En este artículo quiero hablar sobre las stablecoins, los diferentes tipos de activos que pueden utilizarse como colateral, las ventajas y desventajas de cada alternativa y, finalmente, centrarme en las stablecoins respaldadas por Bitcoin.

Stablecoins

Las stablecoins surgieron como respuesta a la elevada volatilidad de criptomonedas como Bitcoin, Ethereum y otras, con el objetivo de permitir que estos activos cumplan las tres funciones fundamentales del dinero: servir como medio de intercambio, unidad de cuenta y reserva de valor.

Solo cuando se cumplen estas tres características, las criptomonedas pueden funcionar de manera adecuada y eficiente. Las constantes y pronunciadas variaciones en sus precios han hecho que las stablecoins sean cada vez más populares.

Como su nombre lo indica, las stablecoins son monedas que aportan estabilidad al ecosistema de las criptomonedas. Más concretamente, están diseñadas para mantener un precio estable.

El mecanismo detrás de estas monedas requiere que el emisor mantenga algún tipo de colateral y gestione la oferta mediante incentivos comerciales.

Tres tipos diferentes de colateral

El colateral, que puede estar compuesto por activos o dinero, funciona como garantía para mantener la estabilidad de la moneda.

Podemos distinguir tres tipos de stablecoins según su mecanismo de respaldo: respaldadas por monedas fiduciarias, respaldadas por criptomonedas y no respaldadas por colateral.

Cuando una criptomoneda está respaldada por moneda fiduciaria, el emisor debe mantener reservas de dinero tradicional, como dólares estadounidenses, yenes o euros, y posteriormente puede emitir monedas digitales respaldadas por esos fondos.

La relación de cambio más habitual es de 1:1 y la moneda fiduciaria utilizada con mayor frecuencia es el dólar estadounidense.

El respaldo mediante moneda fiduciaria es la forma de colateral más popular y tiene la ventaja de ofrecer un modelo de negocio sencillo. Sin embargo, entre sus desventajas se encuentran la dependencia de una entidad central que actúe como custodio de los fondos y la necesidad de realizar auditorías periódicas para garantizar que todas las monedas emitidas estén completamente respaldadas.

En lugar de utilizar dinero fiduciario, también puede emplearse otra criptomoneda como colateral. En este caso, la stablecoin estará respaldada por criptomonedas.

Por lo tanto, el depósito no se realiza en dólares, sino en activos digitales como Bitcoin u otras criptomonedas.

Debido a que las criptomonedas son más volátiles que las monedas fiduciarias, el emisor de la stablecoin debe mantener una garantía superior al valor de las monedas emitidas para compensar esa volatilidad.

Por esta razón, se considera que las stablecoins respaldadas por criptomonedas requieren una mayor cantidad de capital que aquellas respaldadas por monedas fiduciarias. Además, su funcionamiento es más complejo y están expuestas a acontecimientos imprevisibles conocidos como eventos de cisne negro.

Entre los aspectos positivos del respaldo con criptomonedas se encuentran la descentralización, la transparencia, la rapidez de la blockchain para liquidar las stablecoins y la posibilidad de crear productos con apalancamiento.

Por último, existen las stablecoins sin colateral.

El concepto detrás de estas monedas consiste en que las expectativas de los participantes funcionan como respaldo. La confianza en que la stablecoin conservará un determinado valor es lo que sostiene el sistema.

El modelo conocido como Seigniorage Shares representa este concepto.

Una stablecoin respaldada por Bitcoin

Como hemos señalado, las monedas fiduciarias son la forma de colateral más utilizada. Sin embargo, también existen buenas razones para emplear criptomonedas como respaldo.

Estas ventajas proceden directamente del ecosistema cripto e incluyen la descentralización, la transparencia, la velocidad de las transacciones en la blockchain y la posibilidad de utilizar apalancamiento.

Curiosamente, Bitcoin, a pesar de ser el activo más importante del mercado, prácticamente no había sido explorado como colateral.

¿Por qué?

Una de las principales razones era que no existía la tecnología necesaria para desarrollar contratos inteligentes utilizando Bitcoin como garantía. Gracias a RSK Labs, esta situación cambió recientemente y actualmente ya existe la tecnología necesaria para hacer realidad este tipo de proyectos.

Money On Chain utilizará esta nueva tecnología para lanzar una stablecoin respaldada por Bitcoin.

En Money On Chain creemos que existen varias razones por las que Bitcoin constituye un colateral ideal.

En primer lugar, Bitcoin es la criptomoneda con mayor liquidez, posee la mayor capitalización de mercado y cuenta con la base de usuarios más amplia, lo que genera un importante efecto de red.

Además, Bitcoin es la criptomoneda más antigua, cuenta con algunas de las mentes más brillantes liderando su desarrollo y posee el mayor poder de minería criptográfica del mundo, lo que la convierte en el sistema de pagos más seguro.

Sin embargo, las dos razones principales son la descentralización de Bitcoin y la claridad de su política monetaria.

La descentralización proporciona una característica única y poco comprendida: la resistencia a la modificación de las reglas.

En el ecosistema de Bitcoin no existe ninguna entidad con poder suficiente para cambiar unilateralmente sus reglas, ya que para hacerlo sería necesario alcanzar el consenso entre mineros, usuarios, desarrolladores y empresas.

La política monetaria de Bitcoin es inmutable, establece un límite predeterminado de 21 millones de bitcoins y contempla un ritmo de emisión decreciente.

La posibilidad de modificar la política monetaria de Bitcoin resulta prácticamente impensable, lo que permite anticipar con mayor claridad su evolución futura.

El límite de 21 millones de bitcoins garantiza la escasez del activo y lo convierte en una moneda deflacionaria. Además, por diferentes razones, algunos bitcoins se pierden para siempre, reduciendo todavía más la oferta disponible.

Todas estas características convierten a Bitcoin en el mejor activo de respaldo para una stablecoin.

Puedes encontrar más información sobre nuestra stablecoin en www.moneyonchain.com.

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Escrito por Olivier Perruchoud, miembro del equipo de Money On Chain.